Todo empieza en la prehistoria del fútbol, antes no existía tanta “ciencia” o más bien dicho tanto dinero alrededor de la “caprichosa” (cito a Quique Wolf), para poder estudiar al fútbol, solo era lodo y gloria. Ahora también, aunque se suma el “glamour” de estas décadas a este juego.

Bien, en este deporte -no es único en usas este tipo de defensas- existen dos manera de controlar y anular las propensiones de los atacantes: el marcaje a hombre y el marcaje en zona(s). Y, el rebelde, el mixto; de acuerdo a la R.A.E marcaje se define como la: acción y efecto de marcar a un jugador del equipo contrario.

Este marcaje, puede darse con la posesión del balón del jugador rival o sin este; el objetivo del marcar es tomar esta posesión de balón o impedir que el rival avance hacia él. Esto es parte de la táctica individual de un futbolista, que decide el conjunto de técnicas a utilizar en un momento adecuado y de acorde a la situación vivida.

Cuando hablo de marcaje en zona o a hombre, hago referencia a la táctica colectiva, se estudian los movimientos y comportamiento del conjunto de jugadores. En este tratado, vamos a analizar los sistemas defensivos sobre el control de los espacios -zona- y los sistemas que se basan en el controlo del rival -hombre- y no sobre los marcajes de índole individual.

¿Hombre o zona?

El inventor del marcaje a hombre, en una sociedad futbolera que usaba un estilo de zona “rupestre” para controlar el juego rival, fue Herbert Chapman y como premio ideó el Sistema WM; el Sistema es el moderno 3-4-3 o más precisamente 3-2-2-3. Como nadie supo responder a este nuevo estilo de juego defensivo, este módulo a hombre dominó las escenas del fútbol hasta la decada del ’60, hasta que empezaron a aparecer los modelos que controlaban los espacios. Desde la decada libre hasta hoy los dos estilos han vivido de la mano y se han fusionado, y se han vuelto a separar.

En extremos, el modelo a hombre prevé el control del juego mediante marcajes individuales sobre los oponentes. Entonces, la posición de cada jugador la dará el rival a marcar; sigue en orden jerárquico, el lugar donde se encuentra el balón para ocupar una posición y, por último la colocación del compañero. Si nos fijamos, la invención del libero ayudó de mucho a los entrenadores: ocupaba los espacios en dejados por descuidos o marcajes inadecuados (o adecuados).

En la imagen vemos que cada jugador se ocupa de marca a un rival para evitar la posesión de balón. Consecuencia un rápido contragolpe.

Al otro límite, los modelos en zona tienden a anular los espacios que se crean para los rivales, negando así su juego, es un sistemas más racional y compacto, prefiere lo colectivo a lo individual. Así que, todos los jugadores deben estar sincronizados y coordinados en el tiempo y el espacio. Las posiciones esta vez están dadas por el balón, y en segunda instancia por los compañeros de equipo. Todo mira para anticipar la jugadas del adversario: posiciones y distancias con foco principal el balón.

 

En zona la preocupación principal es la cobertura de los espacios, Tévez en el circulo evita que Ronaldo ataque la profundidad. Allegri se distingue por este tipo de modelo defensivo.

 Ventajas y desventajas

Marcar a hombre favorece los duelos individuales, así que si un equipo cuenta con defensas fuertes y de estatura elevada el porcentaje de no recibir gol se verá incrementado. Antítesis, los movimientos del equipo dependen de los rivales, y la estructura puede tener tendencias al desorden táctico, con creación de espacios para los rivales. Además si el equipo no cuenta con un plan de cobertura en caso de verse superado en un duelo, y creando superioridad numérica -dribbling o una pared- el portador del esférico tendrá tiempo y espacio para una jugada; se crea, en consecuencia, un efecto dominó en todas las marcas para cubrir esa falencia.

Este estilo necesita de una preparación fisica de muy alto nivel; el desgaste es más físico que mental. Es más frenetico el estilo de marca a hombre, hablando de transiciones estas son rápidas y a veces no eficaces por la mala disposición de los jugadores en el terreno de juego.

Hay que tener especial cuidado, con este tipo de defensa, cuando los rivales tienen técnica y habilidad en la mayoría de sus jugadores. Si no se hace un pressing adecuado al hombre, equipo como el Barcelona de España pueden “desbaratar” este tipo de defensa a hombre; los pases son de primera y dejan sin tiempo de reacción a los defensas.

El Barcelona gracias a la técnica de sus jugadores puede romper los automatismo de las defensas que utilizan marcaje a hombre.

Ahora, los modelos de juego en zona, tienen como ventaja no depender del contrincante, por lo tanto su organización es más definida y difícil de romper para la creación de espacios. Por esto, las transiciones defensa-ataque son más rápidas. El desgaste es más concentracional que físico. La cantidad de terreno que se decide cubrir es dictada por los jugadores y el entrenador, tanto en horizontal como en vertical. Se puede resolver ocupar zonas del campo para dejar otras libres, donde se mas fácil atacar o recuperar el balón.

Existen lugares que van a estar descubiertos como las espaldas de los defensa, y con un pasador de balón se pueden romper estos esquemas; se añade, al cubrir y con el equipo corto (el equipo se dispone en un espacio de 35-40 m) se crean vacíos en los extremos de la cancha. La manera de recuperar el balón con este tipo de defensa es: con la interceptación de pases.

Una variante, es la zona mixta, consiste en marcar a un oponente en una determinada zona del terreno de juego a hombre, y si este sale del espacio delimitado será acechado por otro compañero.

De las faltas, saques de esquina y centros.

En un saque de esquina, el equipo se divide en aquellas escuadras que adoptan el sistema con marcaje a zona o el mixto. Los primeros controlan el espacio que reputan peligroso, y con mayor probabilidades de marcar un gol: la zona de proyección de los palos del arco sobre el área penal, el entrenador predispone en los entrenamientos los lugares de cada jugador. En zona mixta, el equipo marca a los saltadores y coloca a uno o más hombres para defender determinados espacios, dígase el primer palo.

 

En la imagen vemos una clara disposición mixta, 4 jugadores en poste y 2 a la marca personal.

En cobros de faltas en zonas laterales, es fundamental la posición del balón: mientras más cerca a la línea de meta, más similar será a un saque de esquina; al contrario mientras más cerca a la mitad de cancha, la situación a ganar es la reducción de espacio para los cabeceadores, esto se logra teniendo la defensa alta, y con una sincronía de la línea para jugar con el offside.

El principal objetivo de la defensa es mantener lejos a los atacantes de la portería, a su favor la regla 9: offside

El última instancia, es de especial cuidado la colocación de los zagueros en los centros desde los laterales; algunos entrenadores prefieren marcar a hombre en estos casos, otros en cambio son fieles a la generalidad del equipo, es decir si es a zona la marca igual será en estas situaciones: afirman que el balón es el que entra en el arco no el jugador, y por ello el balón es el principal objetivo; los que marcan a hombre dicen que el jugador es el que golpea el balón y por ende marcan al jugador.

No cabe duda que cada aspecto en el fútbol es estudiado, una victoria y una derrota marcan un partido, una temporada, o la vida de un equipo. Estos sistemas e ideas se verán recicladas, la historia tiende a repetirse y los que sepan como adecuar sus equipos a otros con estas ideas serán los vencedores.