Malos arbitrajes, chicas que trabajan de lunes a lunes sin un centavo de sueldo, incumplimiento en el arranque y cierre del certamen, equipos que se retiran en plena competencia por falta de recursos, sin contar con el desinterés de los clubes profesionales de hombres para respaldar o direccionar los proyectos deportivos del fútbol de damas, ese es el pan de cada día del balón pie ‘profesional’ de mujeres en el país.
Todo empezó cuando el Ministerio del Deporte entregó USD 100 000 para la organización del primer torneo en el 2013, en el 2014 el aporte subió a USD 400 000. Ya en el 2015 se redujo a USD 315 000. Y para el último torneo 2016, que se sigue jugando en este 2017, el presupuesto fue USD 000 000.

La Federación Ecuatoriana de Fútbol, mediante un ingreso económico de la CONMEBOL logró ejecutar la cuarta edición del torneo nacional 2016, después de casi medio año de retraso, a pesar de esto, algunos clubes no soportaron la cantidad de gastos para encarar un torneo que exige: alimentación para sus jugadoras, indumentaria, viajes, estadía, sin contar con temas varios, como: chicas lesionadas, mantenimiento de cancha, tizado, y hasta un sueldo para las jugadoras.

Hoy existen proyectos interesantes de ex seleccionadas de Ecuador que por su lado intentan darle un giro al fútbol de su género, pero el problema es el mismo, el apoyo es casi nulo.

Muchas jugadoras llegan a los entrenamientos con el estómago vacío, y una carga en su espalda de tener familias disfuncionales, padres alcohólicos, separados o incluso, quienes las agraden físicamente y emocionalmente. Estas chicas dejan la vida en la cancha con la misma ilusión de nuestro embajador, Luis Antonio Valencia, entrenar para saltar al fútbol internacional, y salir adelante, él y su familia, la gran diferencia es que estas chicas sueñan una utopía, quizás nunca lo logren, y no por capacidad, sino por un estancamiento del desarrollo del fútbol femenino.

Y sí muchos dirán Kerlly Real fichó en Europa, pero son condiciones muy lejanas de la realidad que se vive.

La CONFA tiene el compromiso de levantar este proyecto y sueño de miles de mujeres ecuatorianas. A la cabeza un dirigente de mucha trayectoria, Amílcar Mantilla, quien ha dedicado tiempo, plata y persona, pero que aun así no es suficiente, pues es necesario levantar un grito a todas las autoridades del fútbol ecuatoriano, porque no solo hay mantener el discurso en un micrófono: “Este país ya no es machista y es un país equitativo con las mujeres, FALSO! Las condiciones no son iguales, y sino demuéstrenlo en la cancha, en las gradas, en las instituciones de estas guerreras que se rompen en el campo de juego, día a día sin pedir nada a cambio, solo la gloria.

Autor: Paul Lopez

Foto: Lcdo. Fabián Carrión- Relaciones Públicas Comisión Nacional de Fútbol Aficionado (CONFA)

@josemihe

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