Era el segundo tiempo y no llegaba el gol. Aquella impaciencia se apoderaba del Estadio Monumental, pero se hizo evidente en Tito Valencia. Aquel gladiador que nunca daba una pelota por perdida, hoy le tocó perder. Sufrió una horrible fractura, que lo dejará algunos meses fuera de las canchas.

Eso fue lo que más lamentó el cuadro de Barcelona, no importaba ya el marcador, la fiesta se había terminado. Uno de sus mejores jugadores se tomaba del rostro sin poder creer lo que le había pasado. Sin duda son imágenes fuertes, pero así es el, siempre luchaba todo, nada era perdido para Tito Valencia.

Cuando dije que el marcador ya no importaba, fue así. Tanto, que ni siquiera hubo goles en este partido. Todos estábamos pendientes de Tito. Barcelona llegó todo el partido, no pudo ganar, pero perdió a uno de sus soldados. El planteamiento de Gabriel Perrone con el Guayaquil City funcionó y fue suficiente para llevarse un punto del Monumental.

Como periodista, recuerdo el golazo que Tito Valencia le marcó el Campeonato pasado al Aucas en Chillogallo, se llevó de cuatro jugadores, con gran velocidad, con mucha potencia, y anotó un golazo, a la esquina superior derecha del arquero Padilla. Hoy, en esa desafortunada jugada, no era opción de gol, pero era una opción para Barcelona, el equipo de sus amores. Hoy le tocó perder, pero el fútbol da revanchas. ¡Ánimo y mucha fuerza Tito! Y como dijo Antonio Valencia en su cuenta de Twitter, “Una pronta recuperación, amigo Tito”

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